Ya tenemos un artículo antiguo en este blog sobre esta festividad que tiene algunos datos históricos y algunas formas de celebrar esta festividad. Que sirva un poco este nuevo texto para completar el anterior. Antes de que acabe la semana subiremos a la sección de rituales un ejemplo para celebrar esta festividad.
El culto a Dionisos tan extendido en toda la Hélade es fácil de comprender si se entiende al dios como el sol de invierno, el dios que mantiene nuestras casas inmersas en la vida y en la alegría y nuestras almas conectadas a la vida mientras la tierra se apaga.
Dejamos atrás las Haloas, protagonistas del mes de Poseidon para cerrar este mes sin ninguna otra festividad importante. Sin embargo el ciclo de Dionisos continua y en la segunda decena del mes de Gamilion si consultamos un calendario ático veremos que se celebran las Leinaias.
Para sumergirnos en esta festividad, vamos a compartir algunos detalles apasionantes que nos ayudarán a comprenderla mejor y a prepararnos para su celebración. ¡Imagina estar allí! Hay dos tipos de celebraciones vinculadas a esta festividad: las Lenaias propiamente dichas, celebradas en muchas ciudades y abiertas a la participación de extranjeros, y las Dionisias Urbanas, con audiencia exclusivamente ateniense para los ciudadanos de la famosa polis de Atenea. ¡La emoción debía de ser increíble! En las Lenaias, el Arconte Basileus era el responsable, mientras que en las Dionisias Urbanas, era el Arconte Epónimo quien lideraba. ¡Qué magnífico evento para celebrar la cultura y la tradición!
La pasión y el misterio rodean el origen de esta festividad. Aunque el conocimiento acerca de sus inicios es escaso, se sabe que se trata de un evento destinado a la celebración de las artes escénicas, en particular las comedias teatrales. A medida que nos adentramos en el siglo V a.C., surgen relatos que hablan no solo de las representaciones teatrales, sino también de apasionantes competiciones entre actores y dramaturgos. El año 432 a.C. marca un hito significativo, con la instauración de un concurso oficial de tragedias, donde cada poeta participante presentaba dos obras trágicas, dando inicio a una tradición que perduraría a lo largo de los siglos.
Las Lenaias eran también unas festividades celebradas en todo el territorio jónico. De hecho el conocido mes de Lenaio se nombra así en honor a esta festividad. En algunas ciudades al Lenaio se le llamo Gamilion, como es el caso de Atenas.
Las Lenas o Lenai, eran – o más bien son- un grupo de mujeres devotas de Dionisos, son las que durante el desfile “leanizan” y acompañan con gritos y éxtasis al dios en su eterna danza. Aunque en otras ciudades la ceremonia era trienal en Atenas se celebraban de forma anual.
En el siguiente mes, el Anthesterion, el ciclo del dios Dionisos continua con ceremonias igualmente brillantes y populares.
Hay una leyenda apasionante que asegura que el teatro vio la luz en esta celebración, en las inmediaciones del Acrópolis. Sin embargo, esa es una historia que merece ser contada en otro momento.
(La información es una traducción libre de los textos que Nicholas Mykonios de la Comunidad Thymele hace para la página de Facebook de la misma con un toque personal e información añadida por nuestra parte 🙂 )

